
Ferrari acelera el desarrollo de su motor para recuperar potencia desde Austria
Ferrari prepara un impulso clave en su unidad de potencia para la temporada 2026
La Scuderia Ferrari ha planificado una ambiciosa hoja de ruta para acelerar el desarrollo de su motor de Fórmula 1. Aprovechando las disposiciones del reglamento que permiten desarrollos adicionales conocidos como ADUO, el equipo introducirá la primera evolución de su unidad de potencia en el Gran Premio de Austria, evento previsto para el 28 de junio.
Esta estrategia surge tras un acuerdo aprobado por la FIA que modifica el porcentaje de potencia entregada por el motor térmico respecto al sistema eléctrico. A partir de 2027, el motor de combustión interna incrementará su aportación del 53% al 58%, alcanzando hasta un 60% en 2028. Esta medida favorece a quienes tienen motores térmicos más potentes, como Mercedes, y presiona a equipos como Ferrari.
Aunque Ferrari mostró inicialmente reservas sobre este cambio, el reglamento también le garantiza dos fases de desarrollo adicionales para esta temporada y otras dos más para 2027, debido a que su motor presenta un déficit estimado de entre 4 y 6% en comparación con el motor de referencia, fabricado por Red Bull-Ford.
Plan de desarrollo de Ferrari
- Primera evolución: Desplegada en Austria, con una nueva tercera unidad de potencia que incorporará mejoras internas y externas.
- Segunda evolución: Lanzamiento de la cuarta unidad para el GP de Italia en Monza, con revisión y optimización adicionales.
El objetivo de Ferrari es recortar alrededor de 30 caballos para acercarse al rendimiento del motor líder y mejorar la gestión energética en circuitos claves como Austria, Silverstone y Spa durante la primera mitad del verano europeo.
Consciente de las características dinámicas competitivas del chasis SF-26, Ferrari confía en que estas intervenciones técnicas ofrecerán un avance significativo antes del parón veraniego, garantizando una mejor posición en la lucha por el título.
Contexto
Los desarrollos ADUO, autorizados tras el GP de Mónaco y vinculados a un sistema de evaluación rigurosa, permiten a ciertos fabricantes acelerar mejoras específicas. Ferrari, dada su situación de déficit, se beneficia de esta oportunidad para no quedarse atrás en la evolución tecnológica que marcará la temporada.
Este movimiento llega en un momento crucial para el equipo, que debe superar las limitaciones actuales y responder a la presión de rivales con motores más potentes y eficientes desde el punto de vista energético.