
Verstappen revela doble problema que afectó su clasificación en Silverstone
Problemas dobles complican la clasificación de Verstappen en Silverstone
Max Verstappen, cuatro veces campeón mundial, describió una "doble penalización" que afectó su rendimiento durante la sesión de clasificación del Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, terminando en una poco usual séptima posición.
Tras una intensa batalla en la Sprint, donde logró avanzar hasta el sexto lugar, Verstappen inició bien la clasificación, posicionándose tercero en Q1. Sin embargo, en la segunda ronda los problemas comenzaron a aparecer cuando el motor no respondió con normalidad, situación que se tradujo en una pérdida significativa de velocidad en las rectas, incluso en comparación con su compañero de equipo, Isack Hadjar.
El piloto holandés explicó: «Había dos grandes problemas: primero, un mal balance del coche y segundo, una pérdida considerable de velocidad en recta que no logramos solucionar en toda la sesión. Esto derivó en que el coche requiriera mayor potencia y consumo de batería, generando un efecto en espiral que empeoraba vuelta tras vuelta. Fue una doble complicación y muy doloroso para mí».
Al ser preguntado sobre las expectativas para la carrera contra McLaren, Mercedes y Ferrari, Verstappen fue claro en que el equipo debe enfocarse en solucionar primero sus fallas técnicas antes de preocuparse por los demás competidores: «Nos falta velocidad punta, y eso en Silverstone es un problema crítico. Tenemos que entender y corregir esto para la carrera».
Por su parte, Isack Hadjar se mostró más optimista respecto a su sensación con el RB22, reconociendo una mejora en su conducción y pocos errores, aunque también admitió la distancia notable frente a Ferrari y Mercedes: «Las posiciones en la Sprint reflejan la realidad: Mercedes y Ferrari están un nivel arriba, y si podemos disputar con McLaren, será un buen logro para nosotros».
Este panorama evidencia que Red Bull enfrenta desafíos técnicos inesperados que podrían definir la dinámica del Gran Premio británico, en el que la estrategia y los ajustes serán claves para recuperar terreno frente a sus rivales más cercanos.