
Red Bull deja atrás el ala trasera 'Macarena' en Spa por seguridad y rendimiento
La escudería Red Bull ha decidido no usar en el Gran Premio de Bélgica su polémico ala trasera móvil apodada "Macarena" tras los problemas de seguridad detectados en carreras previas. Max Verstappen sufrió dos salidas de pista, en Austria y Silverstone, debido a un fallo en el mecanismo de cierre del flap móvil, que comprometía la estabilidad aerodinámica en curvas rápidas.
Según se reporta, la presión del aire en ciertas zonas del ala impedía el cierre completo del flap, produciendo una pérdida repentina de carga aerodinámica en el tren trasero que desestabilizaba el monoplaza en los peraltes rápidos, empujándolo hacia la escapatoria. Esta situación fue catalogada como peligrosa dado el alto riesgo que implica en alta velocidad.
El propio Verstappen expresó su preocupación por estos fallos tras el GP de Silverstone, lo que llevó a la FIA a pedir una revisión exhaustiva del sistema de cierre, basado en un actuador central. Actualmente, los ingenieros de Milton Keynes trabajan en modificaciones y pruebas dinámicas para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento del mecanismo.
Ante la necesidad de completar estas validaciones, Red Bull opta por regresar a la versión clásica del ala trasera en Spa, aunque con un coste en rendimiento, ya que se prevé una reducción en la velocidad punta de entre 6 y 9 km/h en los puntos más veloces del circuito belga, como el Raidillon y Blanchimont.
Esta decisión refleja el compromiso del equipo con la seguridad y la fiabilidad, priorizando evitar incidentes a alta velocidad sobre una posible ventaja aerodinámica.