
Caos en Silverstone: El error de la FIA y cómo Hamilton perdió el segundo puesto tras el incidente de Verstappen
Caos en Silverstone: El error de la FIA y la pérdida del podio para Hamilton
El Gran Premio de Gran Bretaña 2026 vivió un final de alta tensión que marcó la carrera y generó muchas polémicas entre aficionados y expertos. Cuando parecía que las posiciones en cabeza estaban definidas, con Charles Leclerc y Lewis Hamilton liderando la prueba, un incidente inesperado cambió el curso de la carrera.
El accidente de Verstappen y la entrada de la Safety Car
Al giro 48, Max Verstappen perdió el control de su Red Bull y terminó en la grava. Este accidente obligó a la dirección de la carrera a desplegar el coche de seguridad. La aparición de la Safety Car suele ser momento clave para las estrategias de neumáticos y paradas en boxes.
La estrategia que provocó la pérdida del segundo puesto
Ferrari decidió realizar una parada estratégica con Hamilton para cambiar neumáticos, mientras que George Russell continuó en pista para Mercedes. Aunque la parada de Leclerc no supuso riesgo debido a su distancia al resto, el cambio táctico con Hamilton resultó decisivo y le relegó al tercer lugar tras Russell.
Un fallo de comunicación clave de la FIA
La carrera se detuvo detrás de la Safety Car, y tras permitir la recuperación de pilotos doblados, el reglamento estipula que debe completarse un último giro antes de que la carrera se reanude (artículo B5.13.5). Sin embargo, apareció en las pantallas un mensaje erróneo que indicaba el fin del régimen de Safety Car antes de tiempo, debido a un error del software de la FIA.
El desenlace y sus consecuencias
La carrera terminó bajo la bandera a cuadros justo después de la salida de Safety Car, sin posibilidad para Hamilton de atacar a Russell y recuperar el segundo puesto. El error administrativo y la decisión táctica costaron caro al británico, generando debate sobre la gestión de la FIA y la preparación estratégica de los equipos ante circunstancias imprevistas.
Reflexión final
Este episodio pone en evidencia la importancia no solo de la habilidad en pista, sino también de la sincronización entre decisiones de equipo y operaciones regulatorias. Silverstone 2026 quedará en los anales como un GP que recordó que hasta el más mínimo error puede cambiar el rumbo de un Mundial.
Para más detalles: La Gazzetta dello Sport