
Mercedes explora opciones legales tras polémica sanción en el GP de Mónaco 2026
El equipo Mercedes está estudiando opciones legales para ayudar a George Russell tras la reciente controversia experimentada en el Gran Premio de Mónaco 2026. La polémica surgió luego de que los comisarios de la FIA revocaran la penalización por exceso de velocidad en el pitlane a Pierre Gasly, quien inicialmente fue sancionado con dos penalizaciones de cinco segundos que le bajaron del tercer al séptimo puesto.
Alpine, la escudería de Gasly, interpuso un recurso que, tras las audiencias realizadas en el fin de semana del Gran Premio de Barcelona, resultó favorable para el piloto francés, invalidando las sanciones y restituyéndolo en el podio.
El caso impactó especialmente a George Russell, piloto de Mercedes, quien fue sancionado con un "drive-through" tras no cumplir con una penalización inicial. Este castigo le hizo perder posiciones importantes y aumentar su diferencia en el campeonato respecto a su compañero Kimi Antonelli.
Toto Wolff, director de Mercedes, confirmó que su equipo jurídico está examinando si pueden presentar alguna acción para mitigar el impacto de dicha sanción. "Estamos evaluando qué opciones hay para George después de lo ocurrido con Gasly. No apelaremos la decisión sobre Gasly, pero queremos que la FIA considere posibles remedios para la carrera de Russell", aseguró Wolff.
El origen del problema fue un error en el sistema de medición de velocidad en el pitlane, detectado después de la carrera, donde una discrepancia en el bucle de cronometraje causó una sobreestimación de la velocidad de los coches. La Federación de Organización de Medición (FOM) se ha comprometido a revisar y mejorar sus procedimientos para evitar incidencias similares.
Aunque no existen vías claras para modificar la sanción de Russell en el Gran Premio de Mónaco, Mercedes busca que se aprendan lecciones y evitar que situaciones semejantes afecten futuras competencias.
Simultáneamente, McLaren y Red Bull notificaron su intención de apelar la decisión que dejó sin sanción a Gasly, afectando los resultados finales en sus pilotos. Sin embargo, las opciones de revertir resultados ya confirmados son limitadas, y el foco principal está en la gestión y calibración del sistema de cronometraje para garantizar la justicia deportiva en la Fórmula 1.
Este episodio marca un precedente en términos de revisión y transparencia en las sanciones de la F1, llevando a los equipos y a la FIA a replantear los mecanismos de control durante las carreras.