
Lando Norris mantiene los pies en la tierra pese al buen ritmo en los entrenamientos de Bélgica
El piloto de McLaren, Lando Norris, mostró un ritmo competitivo durante las sesiones de entrenamientos libres en el Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps, pero mantuvo una actitud prudente sobre las expectativas para el fin de semana. Aunque Norris se situó cerca de los líderes en la simulación de clasificación del segundo entrenamiento, él y el director técnico de McLaren, Neil Houldey, coincidieron en que la segunda plaza no reflejaba totalmente el potencial real del monoplaza.
La jornada evidenció un panorama particularmente ajustado, con casi un segundo de diferencia entre los seis primeros tras usar neumáticos blandos. Spa es una pista que tradicionalmente beneficia a los motores potentes, pero en esta ocasión, la gestión de la energía eléctrica de las unidades de potencia 2026 impactó notablemente en el rendimiento.
Norris destacó las dificultades para ajustar la entrega eléctrica en todos los tramos rectos, especialmente en zonas críticas como Blanchimont, donde la falta de batería provocaba una caída significativa de velocidad. A pesar de que McLaren utiliza unidades de potencia Mercedes, el equipo oficial sigue liderando en optimización del despliegue eléctrico y aerodinámica, lo que les da una ventaja estratégica.
El análisis telemétrico mostró que, aunque Norris logró alcanzar velocidades mayores en algunos tramos, en otros perdió terreno frente a Kimi Antonelli, líder del campeonato y piloto oficial Mercedes, debido a una gestión más eficiente de la energía y una estrategia de frenado diferente.
Houldey aseguró que el equipo trabaja intensamente para encontrar el equilibrio óptimo de energía durante la noche, con la intención de mejorar el rendimiento para la siguiente sesión de entrenamientos y la clasificación. Norris, por su parte, tendrá que afrontar una penalización en parrilla tras cambiar componentes de la unidad de potencia, lo que añade un desafío extra para McLaren en Bélgica.
Este enfoque realista y el proceso de afinación constante ponen de manifiesto las complejidades que trae la nueva era tecnológica en la Fórmula 1, donde el manejo de la energía eléctrica puede ser tan decisivo como el rendimiento mecánico y aerodinámico.