
El nuevo enfoque de Lewis Hamilton le permite superar nuevamente a Charles Leclerc en clasificación
Lewis Hamilton sorprendió una vez más en el Gran Premio de Canadá al superar en la clasificación a su compañero de equipo en Ferrari, Charles Leclerc. La clave de este repunte radica en su nueva estrategia de preparación: evitar el uso del simulador de Ferrari, una herramienta que el británico ha declarado que no siempre se ha ajustado a sus necesidades.
Durante el fin de semana, Hamilton se impuso a Leclerc en la sprint por 0.084 segundos y por 0.108 segundos en la sesión principal, además de ser el más rápido en todos los segmentos de la clasificación. Esta mejora es especialmente llamativa, ya que hasta ahora Leclerc había dominado el enfrentamiento directo 27-9 desde que Hamilton llegó a Ferrari.
Hamilton explicó que optó por focalizarse en el análisis profundo de datos reales, mejorando aspectos cruciales como el equilibrio en las curvas, la estabilidad en la entrada y el freno, problemas que habían lastrado su desempeño en temporadas anteriores. "Con la configuración a la que he migrado, me siento mucho más cómodo atacando las curvas", afirmó.
Históricamente, Hamilton ha sido escéptico sobre la efectividad del simulador. Señaló que durante sus años en McLaren y Mercedes, rara vez logró que el simulador replicara exactamente las condiciones de pista, afirmando que solo una vez el set-up simulado coincidió con la pole position en clasificación (Singapur 2012). El piloto considera que el simulador es una herramienta poderosa, pero que ha llegado un momento en que la desconexión entre simulación y realidad ha generado más ajustes negativos que positivos.
El piloto británico también confía en que las condiciones meteorológicas húmedas previstas para la carrera podrían nivelar la lucha con Mercedes, después de que estas escuderías se aseguraran las primeras posiciones en la parrilla. Hamilton, siete veces ganador en Montreal pero siempre con pista seca, considera que la lluvia podría favorecer sus opciones.
En resumen, la decisión de Hamilton de prescindir del simulador por ahora ha dado resultados notables y muestra cómo la adaptación personal y la confianza en el análisis de datos reales pueden ser decisivos en la Fórmula 1 moderna.