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El Gran Premio de Canadá húmedo podría desatar la tormenta perfecta en F1

El Gran Premio de Canadá húmedo podría desatar la tormenta perfecta en F1

La posibilidad de un Gran Premio de Canadá bajo la lluvia en 2026 presenta un desafío sin precedentes en la Fórmula 1, descrito por Pirelli como la "tormenta perfecta". A diferencia del GP de Miami, donde las altas temperaturas facilitaban el trabajo con neumáticos intermedios y de lluvia, Montreal ofrece un escenario muy diferente con bajas temperaturas y un circuito que no ayuda a calentar los neumáticos.

Pirelli y la FIA han incrementado la temperatura de las mantas térmicas para los neumáticos intermedios a 70 °C (40 °C para los full wets), con la intención de ayudar durante la fase inicial, aunque mantener esa temperatura durante la carrera será complicado. En Montreal, con temperaturas cercanas a 11 o 12 grados, los pilotos podrían enfrentar dificultades para generar temperatura suficiente en los neumáticos, especialmente en los intermedios, lo que podría derivar en una pérdida de agarre y mayor riesgo de accidentes.

Curiosamente, para esta carrera, se espera que los neumáticos de lluvia plena sean más efectivos que los intermedios, una inversión respecto a años anteriores donde los pilotos preferían cambiar rápido a intermedios.

Max Verstappen expresó preocupación sobre el comportamiento de los vehículos en la lluvia fría, advirtiendo que conducir con neumáticos demasiado fríos sería "como manejar sobre hielo". Además, el circuito Gilles Villeneuve complica aún más la situación debido a sus largas rectas, donde los neumáticos tienden a enfriarse sin suficientes curvas para generar calor.

Más allá del desafío con los neumáticos, los nuevos monoplazas 2026 presentan incertidumbres adicionales, especialmente en módulos de potencia que no funcionan óptimamente en condiciones de lluvia, como señala Oscar Piastri. Los equipos no cuentan con datos sólidos para simular estas condiciones, lo que añade un nivel de imprevisibilidad para el fin de semana.

La FIA ha implementado medidas para mejorar la seguridad bajo estas condiciones: ajuste en la altura de los coches, reducción en la potencia máxima del MGU-K y limitaciones en la aerodinámica activa, pero los pilotos no están convencidos de que esto sea suficiente para garantizar la manejabilidad y seguridad total.

En conclusión, un GP de Canadá húmedo y frío sería un verdadero test para pilotos, ingenieros y neumáticos, desafiando los límites de la nueva era de la Fórmula 1 y prometiendo un espectáculo lleno de incertidumbre y emoción.

Fuentes

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