
Verstappen revela la dificultad del GP de Gran Bretaña por la gestión de energía en Silverstone
Max Verstappen, cuatro veces campeón mundial de Fórmula 1, ha anticipado que el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone será un reto completamente distinto para los pilotos este 2026, en gran parte debido a la dificultad en la gestión de energía.
Tras varias carreras europeas donde el manejo energético ha sido relativamente natural por la configuración de los circuitos, como Mónaco y el Red Bull Ring, Silverstone supone un cambio radical. Esto se debe a su diseño rápido y fluido, con pocas zonas de frenado donde se podría recuperar energía.
Durante las sesiones en el simulador de Milton Keynes, Verstappen se sorprendió tanto que «empezó a reír» por lo diferente que se siente el circuito bajo las nuevas reglas. El piloto explicó que en Silverstone apenas hay batería disponible durante las vueltas y se debe conducir ``constantemente a fondo’’, algo que limita el uso de ciertas marchas naturales y exige a los pilotos manejar la energía con mucha precisión.
Las exigencias serán especialmente altas en la secuencia de curvas Copse, Maggots y Becketts, donde se circula a fondo sin zonas de recuperación energética. Comparó la situación con la curva 130R de Suzuka, donde también se pierde velocidad por estas limitaciones.
Verstappen destacó la diferencia frente al GP de Austria, donde las largas rectas y zonas de frenado permiten recargar las baterías y administrar mejor la energía.
A pesar de la complejidad que suponen las regulaciones de 2026, que hacen que el pilotaje sea menos natural, Verstappen valora que la FIA y la Fórmula 1 estén escuchando a los pilotos para adaptar las normativas futuras. En particular, se espera recuperar protagonismo del motor de combustión interna en dos fases, con un equilibrio 58-42 para 2027 y 60-40 en 2028, que ayudarán a mejorar la experiencia de pilotaje y la duración en la categoría para talentos como él.
Este ajuste regulatorio busca ofrecer un mejor equilibrio entre la tecnología y la esencia competitiva, aunque la presente temporada todavía presenta desafíos técnicos y de fiabilidad que obligan a los pilotos a mantener la calma en momentos críticos.
En resumen, el GP de Gran Bretaña del 2026 marcará un punto de inflexión en la Fórmula 1, con un trazado emblemático que pone a prueba no solo la velocidad, sino también la gestión energética y la estrategia de los equipos y pilotos.