
Mercedes reevalúa la estrategia de dejar pelear a sus pilotos ante la amenaza de Hamilton
La temporada 2026 de Fórmula 1 está tomando un giro interesante para Mercedes. Después de un dominio inicial con seis victorias consecutivas, la escudería ahora enfrenta un nuevo desafío: la reactivación competitiva de Lewis Hamilton, quien vuelve a estar en la pelea por el título mundial.
Toto Wolff, director de Mercedes, ha insinuado que el equipo podría cambiar su política de dejar que George Russell y Kimi Antonelli compitan libremente entre ellos. Esta reflexión llega tras el Gran Premio de Barcelona, donde Hamilton logró una victoria clave mientras sus compañeros de equipo sufrieron percances que les hicieron perder valiosos puntos.
Según Wolff, el enfrentamiento directo entre Russell y Antonelli les restó hasta cinco o seis segundos en carrera, tiempo que podría haber sido crucial para superar a Hamilton. Por ello, Mercedes considera la posibilidad de intervenir más activamente en estas situaciones para favorecer al piloto con mayores opciones de victoria o campeonato.
Este cambio plantea un nuevo enfoque estratégico donde, aunque la rivalidad interna puede ser saludable y deportiva, debe prevenirse que perjudique el desempeño general frente a otros rivales como Ferrari y Hamilton, quien actualmente está a 41 puntos de Antonelli y nueve encima de Russell en la clasificación.
La situación recuerda casos históricos como el duelo entre Hamilton y Nico Rosberg, cuando Mercedes aplicaba órdenes de equipo para maximizar sus resultados. Rosberg, ahora comentarista, coincide en que el equipo debería haber tomado medidas similares en Barcelona para asegurar el mejor resultado posible.
Hamilton, con un rendimiento notable este año tras un 2025 complicado, ya suma podios en China, Mónaco y Canadá, además de estar en una postura sólida para pelear el título. Wolff reconoce su capacidad y advierte que la lucha será dura, por lo que Mercedes debe afinar tanto la estrategia como el rendimiento del coche para no ceder terreno.
En definitiva, Mercedes está en una encrucijada: mantener la competitividad interna libre o priorizar la gestión del equipo para favorecer al piloto con más opciones en la pelea por el campeonato, especialmente con un Hamilton revitalizado acechando el liderato.