
Lando Norris critica los nuevos coches de F1: «De los mejores a probablemente los peores»
Lando Norris, piloto de McLaren, ha expresado su descontento con los coches de Fórmula 1 de la temporada 2026, calificándolos como "probablemente los peores" tras una generación que consideraba "los mejores jamás fabricados". La principal crítica de Norris radica en la enorme complejidad que ha introducido el sistema de gestión energética, que obliga a los pilotos a manejar con cautela para optimizar la recogida de energía eléctrica en cada vuelta.
A pesar de que los nuevos monoplazas son más ligeros y ágiles, Norris explica que la necesidad de conservar y maximizar la carga de la batería provoca que tengan que reducir significativamente la velocidad antes de ciertas curvas, afectando sensiblemente el ritmo y la naturalidad de conducción.
Este punto ha generado una división entre pilotos: mientras Norris y Max Verstappen muestran su preocupación por las implicaciones en el pilotaje, George Russell, poleman en el Gran Premio de Australia, defiende los nuevos reglamentos, especialmente los cambios en el chasis, que —según él— han hecho los coches más dinámicos y entretenidos, comparándolos con un "go-kart" respecto a la sensación del año anterior.
Russell reconoce que adaptarse a la gestión energética es un reto, y que el circuito de Melbourne es particularmente complicado para los nuevos motores, pero confía en que la FIA realizará ajustes para mejorar la experiencia de carrera. Por otro lado, pilotos como Isack Hadjar también señalan su disgusto con los nuevos sistemas de propulsión.
Norris vivió un incidente en la sesión clasificatoria cuando, concentrado en los displays de su volante para gestionar la energía y frenado, no pudo evitar pasar por encima de un escombro dejado en pista, lo que refleja la carga cognitiva adicional que estos coches demandan.
En definitiva, la Fórmula 1 vive una etapa de transición técnica que divide opiniones entre adaptarse a los nuevos retos de eficiencia energética o lamentar la pérdida de la esencia de pilotaje directo y sin reservas que caracterizó a generaciones anteriores.