
FIA apuesta por reducir el peso de los monoplazas a menos de 650 kg y revivir motores V8 en F1 para 2031
La Fórmula 1 se enfrenta a un ambicioso reto de ingeniería planteado por el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem: reducir el peso de los monoplazas a menos de 650 kg para 2031, partiendo del mínimo actual de 768 kg establecido para la temporada 2026.
La problemática actual del peso en F1
En la última década, el aumento del peso de los coches de F1 se ha debido principalmente a factores como la integración de motorizaciones híbridas complejas, mayores estructuras de seguridad y regulaciones más estrictas. Aunque estas medidas han mejorado la seguridad, también han incrementado la masa total, lo que afecta la agilidad y los costes.
Una visión de futuro con motores V8 y electrificación limitada
Ben Sulayem apuesta por un esquema técnico que incluya motores V8 atmosféricos, con una participación eléctrica reducida al 10% del total de potencia. Este planteamiento busca recuperar el sonido y la emoción clásicos del motor de combustión interna, a la vez que reduce costes y simplifica la unidad de potencia. Según el presidente de la FIA:
"El motor V8 debe regresar. Aproximadamente 760 caballos con sólo un 10 % de electrificación. Eso daría el sonido que los fanáticos desean, sería más económico para investigación y desarrollo, y más ligero."
Seguridad y sostenibilidad sin comprometer el espectáculo
Aunque la idea de reducción de peso podría preocupar en términos de seguridad, Ben Sulayem insiste en que las nuevas tecnologías y una estructura bien diseñada permitirán mantener o incluso mejorar la protección del piloto. Además, la transición a combustibles 100 % sostenibles en 2026 garantiza que esta evolución respete los objetivos ecológicos del deporte.
Desafíos y perspectivas
Alcanzar un peso cercano a 630 kg implicaría una reducción de más de 130 kg respecto a los actuales. Esto supone un desafío tecnológico mayúsculo que requerirá innovación en materiales y diseño.
En conclusión, la propuesta de la FIA busca un equilibrio entre espectáculo, seguridad, sostenibilidad y reducción de costes, aspectos claves para el futuro de la Fórmula 1. El reencuentro con los motores V8 y coches más ligeros podría revitalizar una categoría que continuamente busca sorprender a sus fans, sin dejar de evolucionar.
Fuente: Motorsport.com