
Kimi Antonelli y su conexión especial con la Mercedes antes del GP de Hungría
Kimi Antonelli, líder del Mundial de Fórmula 1, desvela su curioso ritual antes de cada fin de semana de carreras: un beso a su Mercedes W17, a la que él llama "la bestia". Esta tradición representa una conexión casi espiritual con el monoplaza, convencido de que si la trata bien, la máquina le devolverá el favor en pista.
Tras asegurar su sexta victoria de la temporada en Spa y llegar al Gran Premio de Hungría con 45 puntos de ventaja sobre Lewis Hamilton, Antonelli confiesa sentirse tranquilo y satisfecho con el esfuerzo conjunto del equipo. Contará con un breve descanso veraniego para desconectar, con planes de navegar en barco con amigos y disfrutar de la compañía de su padre, que ejercerá de chef y DJ durante las vacaciones.
El piloto italiano también comenta que no se llevará el simulador en sus días libres, prefiriendo competir en karting cercano al sitio de descanso. Sobre el próximo GP, reconoce que aunque Ferrari y McLaren serán rivales fuertes, él ya ha demostrado que no es necesario ser favorito para rendir al máximo, recordando su gran actuación en Mónaco.
Además, Antonelli destaca el apoyo especial de figuras destacadas como Valentino Rossi y cuenta con la presencia de Casey Stoner en el paddock de Mercedes, señalando la mezcla de pasión entre Fórmula 1 y motociclismo.
Con un calendario exigente desde enero, el piloto busca equilibrio entre rendimiento y descanso, confiando en que tras el parón podrá seguir liderando la temporada con la misma entrega y motivación.