
Isack Hadjar lamenta errores y dificultades con el Red Bull en el GP de Canadá
Hadjar reconoce errores y dificultades en el Red Bull durante el GP de Canadá
Isack Hadjar cerró el Gran Premio de Canadá con un quinto puesto que representa su mejor resultado en la temporada, pero no sin algunos sinsabores. El piloto francés de Red Bull sufrió una carrera complicada, marcada por dos sanciones que le costaron tiempo valioso y pusieron en riesgo su posición final.
Durante la carrera en Montreal, Hadjar comenzó bien, usando el compuesto blando, el cual se adaptó perfectamente a las condiciones. Incluso adelantó a Charles Leclerc durante la fase de paradas en boxes, pero pronto enfrentó presión del piloto de Ferrari, lo que derivó en una maniobra defensiva irregular que le valió una penalización de 10 segundos por cambio de dirección tardío.
El piloto admitió haber cometido "demasiados errores" y señaló que la incómoda sensación con el coche durante la carrera fue clave para esas fallas. A diferencia del día anterior, donde se sintió cómodo y rápido en clasificación y sprint, Hadjar destacó que el Red Bull era "muy veloz pero difícil de manejar", lo que le impidió empujar al máximo.
Además de la penalización de tiempo, el piloto recibió una sanción de stop & go por no reducir la velocidad bajo bandera amarilla, aunque su ventaja con el perseguidor le permitió mantener el quinto lugar sin mayores problemas.
A pesar de estos inconvenientes, Hadjar valoró el progreso del equipo y su crecimiento personal, afirmando que se siente más cercano al ritmo de su compañero Max Verstappen y quiere mantener el impulso para próximas carreras, especialmente en Mónaco.
Resumen:
- Mejor resultado de Hadjar en la temporada (5º).
- Dificultad en el manejo del Red Bull durante la carrera.
- Dos sanciones: 10 segundos por defensa irregular y penalización de stop & go.
- Reconocimiento de errores y aprendizaje para futuras competencias.
- Progresos importantes desde Miami.
La actuación en Montreal demuestra que, aunque los errores aún afectan el rendimiento de Hadjar, su potencial y adaptación al coche crecen, consolidándose como una pieza clave para Red Bull en el futuro de la Fórmula 1.