
Hamilton: un fin de semana complicado en Spa, pero con señales positivas
Lewis Hamilton vivió un fin de semana difícil durante el Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps. Tras un choque con su compatriota George Russell en la primera vuelta, que le costó una penalización de 5 segundos, y un incidente peligroso en el pit-stop donde un mecánico de la Scuderia Ferrari fue golpeado por su monoplaza, el piloto británico reconoció que fue una jornada "sufrida" pero también llenó de esperanzas a sus seguidores.
En sus redes sociales, Hamilton agradeció al equipo por el esfuerzo de recomponer el auto y mantenerlo en carrera, destacando que a pesar de sus errores, el rendimiento del coche mostró "buen ritmo" y que están próximos nuevos desarrollos que prometen mejorar la competitividad de Ferrari.
El incidente en boxes generó una multa de 30,000 euros para Ferrari debido a una salida no segura del vehículo. Sin embargo, Fred Vasseur, director del equipo, aclaró que el error no fue del piloto, quien tenía luz verde para reanudar la marcha, sino del equipo en la supervisión del semáforo.
Hamilton expresó también su sensación tras el accidente con el mecánico: “Mi corazón latió fuerte, fue un susto grande”, pero confirmó que el empleado está bien y que seguirá concentrado en mejorar resultados para los próximos Grandes Premios.
Mirando hacia adelante, Hamilton ya apunta a Budapest con optimismo y agradece el apoyo recibido: “No veo la hora de volver a pista. Spa fue complicado, pero hay señales alentadoras para lo que viene.”