
Hamilton reconoce un error en el setup de Ferrari que le costó el podio en el GP de EE.UU.
Lewis Hamilton ha desvelado que el principal motivo por el que no pudo subir al podio en el Gran Premio de Estados Unidos fue un error en la configuración de su Ferrari, específicamente en el alerón delantero, donde estuvo "12 clics abajo" durante gran parte de la carrera. Este detalle técnico fue determinante para explicar la diferencia de rendimiento respecto a su compañero de equipo, Charles Leclerc.
Hamilton partió desde la quinta posición y finalizó cuarto en el Circuito de las Américas, pero sufrió un considerable subviraje en las dos primeras tandas de la carrera, lo que impidió que mantuviera el ritmo de los líderes. Según sus declaraciones, el problema empezó desde las primeras jornadas de ensayos libres: el set-up elegido el viernes para la primera tanda estuvo equivocado y en la segunda se tomó la dirección equivocada antes de corregir algo para la clasificación.
El piloto británico explicó que la diferencia clave con Leclerc estaba en la cantidad de alerón delantero, y que Ferrari continuó infraajustando esta parte por alguna razón durante la carrera. Aunque en cada parada en boxes se añadieron clics para aumentar la carga aerodinámica, el equilibrio no se restableció hasta los últimos giros, cuando Hamilton pudo igualar el ritmo de los coches delanteros y acreditar que con esa configuración ideal desde el principio habría alcanzado el podio.
Otro factor que jugó en contra fue la elección estratégica de neumáticos. Optó por salir con dos juegos de neumáticos medios, tras descartar los duros, lo que se reveló erróneo dado que los duros demostraron ser la mejor opción durante el Gran Premio. Además, Hamilton debió comenzar la carrera con un juego usado de neumáticos blandos, lo que le supuso una pérdida de alrededor de dos segundos respecto a sus rivales más cercanos, quienes partieron con neumáticos nuevos.
Esta combinación de errores en la puesta a punto y la estrategia afectó decisivamente su resultado, perdiendo la oportunidad de adelantar a Leclerc y enfrentarse a Max Verstappen en la última vuelta, oportunidad truncada por un coche de seguridad virtual que cerró la carrera antes de que esto pudiera suceder.
Desde una perspectiva más amplia, estas declaraciones de Hamilton revelan que Ferrari aún enfrenta desafíos significativos para equilibrar el rendimiento entre sus pilotos y sacar el máximo partido a su paquete aerodinámico. Este conflicto interno puede tener implicaciones importantes para el desarrollo del monoplaza en lo que resta de temporada. La diferencia de tan solo un punto entre Hamilton y George Russell por la segunda posición en el campeonato también intensifica la presión para que Ferrari optimice el rendimiento de ambos coches.
En conclusión, el Gran Premio de Estados Unidos ha dejado claro que pequeños detalles en el setup, como el ajuste del alerón delantero, pueden marcar la diferencia entre un podio y un cuarto puesto en un calendario tan competitivo como el de Fórmula 1. Ferrari deberá solucionar estas discrepancias técnicas y estratégicas para no solo consolidar el rendimiento de sus pilotos, sino también para mantener la presión sobre Red Bull y Mercedes en lo que resta de temporada.