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El último drama de Mika Hakkinen: abandono en la última vuelta del GP de España 2001

El último drama de Mika Hakkinen: abandono en la última vuelta del GP de España 2001

La amarga última vuelta de Mika Hakkinen en el GP de España 2001

El 29 de abril de 2001, Mika Hakkinen vivió uno de los momentos más dramáticos de su carrera en la Fórmula 1. Pese a liderar la carrera del Gran Premio de España en Barcelona, el dos veces campeón del mundo se vio obligado a abandonar en la última vuelta a causa de una falla en el embrague de su McLaren MP4-16.

Aquel año resultó complejo para Hakkinen. Tras varios contratiempos que incluyeron desde choques hasta problemas técnicos, el finlandés apenas acumulaba cuatro puntos tras las primeras cuatro carreras, muy lejos de su compañero David Coulthard y de Michael Schumacher en Ferrari.

En Barcelona, Hakkinen logró una notable remontada que le permitió superar a Schumacher después de dos paradas en boxes cuidadosamente planeadas. El finlandés logró dar vuelta a una desventaja de 4.8 segundos para tomar una ventaja de 3.6 segundos al inicio de la última vuelta, con la victoria prácticamente asegurada.

Sin embargo, la esperanza se esfumó cuando su McLaren sufrió un fallo en el embrague justo cuando comenzaba la última vuelta. El auto perdió potencia y Hakkinen tuvo que detenerse antes de la curva Campsa, dejando el camino libre para que Schumacher se coronara con la victoria.

Este episodio no solo frustró la posibilidad de que Hakkinen consiguiera su cuarta victoria consecutiva en Barcelona, un récord logrado solo por Schumacher y Lewis Hamilton, sino que también marcó el inicio de su despedida del máximo nivel. Más adelante ese año, McLaren anunció la llegada de Kimi Räikkönen para reemplazarlo en 2002, y aunque inicialmente Hakkinen anunció un año sabático, su salida se convirtió en un retiro definitivo en 2002.

Para concluir con broche de oro su carrera, Hakkinen ganó una última carrera en Indianápolis antes de decir adiós a la Fórmula 1.

La escena de aquel día en Barcelona sigue siendo un recordatorio doloroso de cómo la mecánica puede cambiar el rumbo de la historia en la F1, y un homenaje al legado de un piloto que marcó una era con valentía y talento.

Fuentes

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