
El Ferrari 312T de Niki Lauda vuelve al Red Bull Ring con su hijo al volante
En una emotiva exhibición durante el Gran Premio de Austria, Mathias Lauda, hijo del legendario Niki Lauda, pilotó el icónico Ferrari 312T con el que su padre conquistó el campeonato mundial de Fórmula 1 en 1975. El evento se llevó a cabo en el Red Bull Ring, donde el chasis número 12 volvió a rugir en un circuito austriaco después de décadas.
El Ferrari 312T fue una creación del renombrado director técnico Mauro Forghieri y marcó un hito para Ferrari al romper una sequía de títulos que duraba una década. Impulsado por un motor flat-12 atmosférico de 3 litros que entregaba alrededor de 500 caballos de fuerza, este monoplaza revolucionó la parrilla de la época.
Mathias Lauda, con amplia experiencia en GT y resistencia, incluyendo su paso por Aston Martin en el Campeonato Mundial de Resistencia y DTM, rindió homenaje a su padre conduciendo cuidadosamente este histórico vehículo en la famosa Legends Parade del circuito de Spielberg.
La exhibición contó además con la presencia de otros vehículos legendarios como el Lotus 77 de 1976, el Tyrrell P34 de 1976 y 1977, el Brabham BT46B de 1978, y el Ferrari F2002 de 2002, entre otros. Pilotos de renombre como Jean Alesi, Mark Webber y David Coulthard también formaron parte de esta muestra de historia viva del automovilismo.
El evento no sólo sirvió para recordar momentos gloriosos del pasado, sino que también precedió a la competencia actual, donde George Russell aprovechó la pole position para lograr su segunda victoria de la temporada, acompañado en el podio por Max Verstappen y Kimi Antonelli.
Esta emotiva vuelta al pasado subraya la importancia de la herencia y legado en la Fórmula 1, y cómo las nuevas generaciones honran el espíritu y talento de sus predecesores.