
Adrian Newey deja el puesto de director del equipo Aston Martin F1; Jonathan Wheatley llega desde Audi
Adrian Newey, una de las figuras más icónicas de la Fórmula 1, ha decidido dejar su cargo de director del equipo Aston Martin F1 para centrarse exclusivamente en la parte técnica. La medida surge tras el difícil inicio de temporada 2026 para Aston Martin, afectado por problemas en la unidad de potencia con su nuevo socio Honda, que ha impedido que el AMR26 complete una carrera completa.
En su lugar, Aston Martin ha elegido a Jonathan Wheatley, actual director del equipo Audi F1, quien regresa a Inglaterra después de apenas diez meses en el equipo alemán. Wheatley tiene una larga trayectoria en la F1, habiendo pasado 20 años en Red Bull junto a Newey, lo que facilitará su integración en Aston Martin.
La llegada de Wheatley supone un desafío, ya que asume el liderazgo en un momento crítico para el equipo, que ha sufrido problemas técnicos y falta de rendimiento. En Audi, Wheatley tenía una gran autonomía reportando directamente a la junta, pero la dinámica con Mattia Binotto limitaba su margen de maniobra.
Cabe destacar que la promoción de Newey a director fue reciente, anunciado sólo cuatro meses antes del 2026, con un período corto que se vio afectado por la crisis deportiva del equipo. Se especula sobre el futuro de Audi tras esta salida: si buscarán un nuevo director o una reestructuración interna.
Este movimiento refleja cómo Aston Martin pretende recuperar terreno en la Fórmula 1 reforzando su liderazgo tras un comienzo complicado, apoyándose en la experiencia de Wheatley y el talento técnico de Newey como director técnico.
Contexto del cambio
- Problemas de rendimiento y fiabilidad con la unidad Honda del AMR26.
- Wheatley, que trabajó con Newey en Red Bull, llega para afrontar el reto.
- Audi deberá decidir cómo reorganizar su estructura directiva tras esta salida.
Implicaciones para Aston Martin
Con este cambio, Aston Martin intenta estabilizar su temporada y maximizar el desarrollo técnico, confiando en la colaboración entre Wheatley en la gestión y Newey en el diseño técnico para revertir la situación.