
Max Verstappen y McLaren coinciden: Spa 2026 es un circuito completamente distinto
Spa-Francorchamps 2026: Un desafío radical para pilotos y máquinas
El regreso del Gran Premio de Bélgica en 2026 ha mostrado una pista radicalmente modificada debido a la nueva normativa de motores híbridos en la Fórmula 1. Como destaca Max Verstappen tras la clasificación, la gestión energética en Spa ha cambiado drásticamente, impactando especialmente en el sector dos, donde la potencia eléctrica (MGU-K) está prácticamente ausente.
Según Verstappen, los monoplazas funcionan solo con motor térmico en esa parte del circuito, entregando entre 450 y 500 caballos de fuerza, un rendimiento similar al de un F3 pero con carga aerodinámica de F1, lo que reduce la emoción de la conducción.
Los pilotos de McLaren, Lando Norris y Oscar Piastri, coincidieron en que sectores como Pouhon ya no son curvas desafiantes, sino meras "curvas en la recta" debido a la menor velocidad que se puede alcanzar sin asistencia eléctrica. Norris apunta a una pérdida de aproximadamente 50 km/h en sectores clave.
Este cambio no solo afecta la velocidad, sino también la estrategia de pilotaje, ya que la variación de potencia entre sectores con apoyo eléctrico y sin él requiere una adaptación mental y técnica considerable.
Balance energético en evolución: Se espera que para 2028 la proporción de potencia eléctrica aumente al 60%, buscando un término medio más equilibrado que devuelva parte del espectáculo perdido este año.
Reacciones: Max Verstappen, aunque crítico, busca adaptarse mentalmente a estos cambios, mientras que Carlos Sainz, de Williams, también expresó dudas sobre la regulación actual.
El cambio en Spa ejemplifica el desafío que enfrentan pilotos, ingenieros y fans ante una F1 que busca ser más sostenible, pero que de momento sacrifica parte del espectáculo tradicional.