
Max Verstappen revela el factor oculto detrás de la recuperación de Red Bull en la F1
Red Bull sorprendió durante la clasificación del Gran Premio de Miami, donde Max Verstappen consiguió un segundo puesto que nadie esperaba tras un comienzo complicado en la temporada. Tras no acceder al Q3 en Japón, Verstappen logró una arrancada en primera fila que marcó un giro inesperado para el equipo austríaco.
El piloto neerlandés confesó que un factor clave para esta mejoría no solo fueron las actualizaciones técnicas, sino un problema resuelto en el sistema de dirección del RB22. Desde el test en Barcelona, Verstappen notó una anomalía en el sistema de dirección, pero no fue hasta el receso de primavera que el equipo pudo identificar y solucionar la cuestión, reemplazando la cremallera y componentes de soporte.
Esta reparación permitió a Verstappen tener un mejor control y confianza al volante, facilitando un mayor rendimiento en pista. Aunque el efecto no es más grande que el de las mejoras aerodinámicas -que incluyeron nuevos pontones, piso y el llamado 'Macarena wing'-, sí mejoró sustancialmente su comodidad y sensibilidad al dirigir.
Red Bull logró reducir la distancia con los líderes del campeonato en aproximadamente un segundo respecto a Japón, una evolución destacable dado que otros equipos como McLaren y Ferrari también presentaron mejoras importantes.
Además, Verstappen destacó que este avance llega en un momento decisivo para el equipo, que enfrenta la salida de figuras clave como Gianpiero Lambiase en 2028 y otros cambios en su estructura. La mejora en Miami no solo representa un progreso técnico, sino una confirmación para la moral y el ánimo del equipo.
En definitiva, este giro en la temporada de Red Bull confirma que incluso en la Fórmula 1, los detalles más básicos como un sistema de dirección pueden marcar una gran diferencia cuando se detectan y corrigen a tiempo.