
Leclerc: "El Mundial sigue abierto pero mi mayor emoción fue mi boda"
Charles Leclerc: el Mundial de F1 aún está en juego
En vísperas de su Gran Premio de casa en Mónaco, Charles Leclerc reflexiona sobre su carrera y la temporada 2026 de Fórmula 1. A sus nueve años en la F1 y ocho con Ferrari, el piloto monegasco mantiene intacta la pasión por ganar, comparándola incluso con la emoción de su matrimonio, que califica de "un contrato importante".
Una temporada impredecible con nueva reglamentación
Leclerc afirma que el Mundial está abierto gracias a la complejidad y las curvas de desarrollo producto del nuevo reglamento técnico. A pesar del dominio inicial de Mercedes, confía en que Ferrari puede dar la vuelta a la situación gracias a un trabajo constante y una mentalidad agresiva dentro del equipo.
Cambio de mentalidad en Ferrari
El monegasco destaca que Ferrari ha evolucionado no solo en innovación y riesgos, sino también en mantener la calma y claridad mental, aspectos que antes les faltaban para alcanzar resultados contundentes.
Aprendizajes y crecimiento con grandes compañeros
Leclerc valora la influencia de sus compañeros, especialmente Lewis Hamilton, de quien ha aprendido disciplina y método. Además, menciona cómo la madurez le ha enseñado a ser más paciente y a superar decepciones pasadas, como errores en clasificación. También expresa admiración por la nueva generación de jóvenes talentos que llegan a la F1.
La espera por la victoria y la importancia de su familia
Aunque Ferrari no gana desde México 2024, Leclerc expresa confianza en que el podio está cerca, especialmente en Mónaco, una pista que considera especial y con posibilidades.
El piloto también comparte detalles de su vida personal, incluyendo su reciente boda con Alexandra Saint Mleux en una pequeña ceremonia en Mónaco y la simbólica elección de una Ferrari Testa Rossa 1957 para ese día. Resalta el valor del apoyo familiar y emocional, fundamental para sobrellevar la presión de la competición.
Mirando al futuro
Sobre la posibilidad de que un día tenga un hijo que también corra en Fórmula 1, Leclerc es claro: prefiere que su descendencia escoja otro camino debido a la presión intensa que implica este deporte.
Fuente: La Gazzetta dello Sport