
Bottas bromea sobre su papel clave en la victoria de Kimi Antonelli en el GP de Bélgica
La gestión del tráfico es un reto constante en la Fórmula 1, especialmente en la actual era donde la diferencia de ritmo entre los coches de delante y detrás es muy acusada. Durante el Gran Premio de Bélgica, Charles Leclerc lideraba la carrera cuando tuvo que doblar a uno de los coches más lentos, en un tramo complicado del circuito.
Kimi Antonelli, piloto de Mercedes, había dominado desde la pole, pero perdió ventaja en la fase de paradas debido a la aparición del Virtual Safety Car (VSC) en la vuelta 20. Leclerc pudo entrar a boxes durante esta fase manteniendo la primera posición con una ventaja estrecha sobre Antonelli.
La batalla se intensificó en la vuelta 33 cuando Antonelli y Leclerc se encontraron detrás de Valtteri Bottas, que había empezado la carrera desde el puesto 19. La maniobra de Bottas para dejar pasar a los líderes se produjo en un sector especialmente rápido y con una única línea de carrera óptima, provocando que Antonelli recibiera un rebufo aerodinámico del coche de Bottas que le permitió adelantar a Leclerc y recuperar el primer puesto.
Tras la carrera, Bottas comentó con humor: "Kimi puede invitarme a cenar..." al ser informado que su acción había facilitado la pasada de Antonelli. Aunque pudo parecer un caso de entorpecimiento, no se abrió investigación pues Bottas reaccionó correctamente a las banderas azules y las circunstancias fueron parte del ritmo de carrera.
El finlandés también destacó los problemas del equipo Mercedes, especialmente en la degradación de neumáticos causados por las altas velocidades en las curvas del circuito de Spa-Francorchamps. Bottas apuntó que la degradación y la fiabilidad siguen siendo áreas clave a mejorar en el equipo.
El GP de Bélgica puso en evidencia los hándicaps actuales de Mercedes y la importancia de las estrategias y gestión del tráfico para definir resultados en una temporada muy competitiva.