
Toto Wolff defiende la agresividad de Kimi Antonelli tras el choque con George Russell en Canadá
El Gran Premio de Canadá nos dejó una escena tensa entre los pilotos de Mercedes, Kimi Antonelli y George Russell, durante la carrera Sprint. La batalla comenzó desde la salida, cuando Russell tomó una posición defensiva agresiva para impedir el avance de Antonelli.
El punto álgido llegó en la vuelta seis, cuando Antonelli intentó un adelantamiento por el exterior en la curva 1. Russell cerró el paso sin dejar espacio, provocando un contacto entre ruedas y enviando a Antonelli fuera de pista. Más tarde, otro intento de adelantamiento terminó con Antonelli pisando el césped, lo que permitió a Lando Norris colarse en segunda posición.
Durante la contienda, Antonelli expresó su frustración por radio, acusando a Russell de maniobras poco éticas. Esto llevó a intervenciones del ingeniero de pista y del propio director del equipo, Toto Wolff, quien reiteró la importancia de mantener la calma y no discutir por la radio durante la carrera.
Wolff, con experiencia en mediar conflictos internos, recordó la feroz rivalidad vivida entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg, subrayando que estas situaciones son parte del proceso de crecimiento de los pilotos y la gestión del equipo. "No se puede esperar tener un león en el coche y un cachorro fuera de él", afirmó en defensa del temperamento de Antonelli.
Además, explicó la normativa sobre adelantamientos por el exterior, que exige que el eje delantero del piloto que adelanta sobrepase la línea del de delante en el vértice para tener derecho al espacio de carrera, aclarando que la referencia al espejo lateral es incorrecta en este contexto.
El director de Mercedes ve esta situación como una oportunidad de aprendizaje para ambos pilotos, con el objetivo de evitar daños innecesarios en futuras batallas por el campeonato. La tensión en el equipo es un reflejo de la lucha interna y la alta competitividad en la Fórmula 1.
Este incidente deja claro que la rivalidad entre ambos contendientes por el título será un factor clave en el desenlace de la temporada, donde la gestión interna del equipo será tan decisiva como el rendimiento en pista.