
Max Verstappen fue sometido a una radiografía tras su choque en la clasificación del GP de Australia
Durante la clasificación del Gran Premio de Australia de Fórmula 1, Max Verstappen protagonizó un accidente en su primer intento de vuelta rápida. El piloto de Red Bull perdió el control de las ruedas traseras de su RB22 al frenar antes de la curva 1, lo que le provocó un giro a alta velocidad y un fuerte impacto contra el muro que puso fin a su sesión.
A pesar de lo aparatoso del choque, Verstappen no sufrió heridas visibles, aunque fue sometido a radiografías en las manos como medida preventiva, realizadas por el equipo médico instalado en el circuito y asociado al Hospital Albert cercano.
El neerlandés declaró sentirse bien tras la evaluación y confirmó que no hubo fracturas. Comentó que el bloqueo repentino del eje trasero fue un fenómeno extraño, nunca antes experimentado en su carrera, y no pudo ofrecer una explicación definitiva ya que todavía no había hablado con su equipo.
Preguntado sobre si este incidente podría estar relacionado con las nuevas regulaciones técnicas implementadas en 2026, Verstappen fue cauteloso y enfatizó la necesidad de analizar el rendimiento de los autos y buscar mejoras para la seguridad en el deporte.
Como consecuencia del accidente, el piloto partirá desde la vigésima posición en la parrilla de salida. Sus compañeros Carlos Sainz y Lance Stroll arrancarán desde la última fila debido a que no clasificaron.
Por último, el joven Isack Hadjar, también de Red Bull, logró una destacada clasificación en tercer lugar, aunque clasificó con un tiempo casi ocho décimas más lento que el poleman George Russell.
Este incidente pone el foco en la fiabilidad y el comportamiento de los monoplazas bajo las nuevas normativas, algo que el equipo y la organización deberán estudiar para evitar similares situaciones en el futuro.